¿Por qué este blog? ¿Por qué aquí?
Empecemos por la segunda cuestión: este blog está alojado en la página web donde se reúnen los textos "académicos" de Miguel Martínez, por lo que en el blog se promoverán temáticas vinculadas con esos textos, aunque muchas veces de forma muy indirecta. En realidad, cada uno de los redactores del blog tendrá su propia línea o líneas de escribir sociológicamente, pero podemos suponer que existe alguna sintonía de fondo con el promotor de este espacio (al menos en el primer momento en que se inicia la colaboración).
Con respecto a la primera pregunta: sabemos que hay muchas sociologías posibles, pero aquí sólo nos intereserán algunas de ellas. Podríamos etiquetarlas como "sociologías críticas", pero toda etiqueta siempre deja un sinsabor amargo que se ajusta con dificultad a lo que quiere nombrar. Digamos, pues, "sociologías" a secas y en plural. Hay otros lugares donde poder leer sobre sociologías críticas o alternativas, así que nos limitaremos a tratar los temas que más nos interesan a cada uno de los redactores.
La sociología, o las ciencias sociales de forma más general, están siempre sometidas a una consideración social muy ambivalente. Su contribución social depende mucho de la mirada de cada sociólogo, de las instituciones o colectivos para los que trabaja, y de las situaciones sociales en las que sus análisis de la realidad son producidos y recibidos. Hay mucha sociología que se produce en el mercado o en el interior del Estado, la mayor parte de ella oculta al conjunto de la sociedad. La sociología académica o universitaria también llega a duras penas a los colectivos sociales a quienes les podría interesar. Y muchas organizaciones y movimientos sociales, simplemente, desconocen o desconfían de los análisis que puede proporcionarles la sociología (o algunas de sus ramas). Desde los medios de comunicación, por último, circula una suerte de vulgarización que mezcla buenas informaciones sociológicas con periodismo superficial y con las clásicas psicologizaciones o biologizaciones de los fenómenos sociales. No es un panorama muy halagüeño por lo que ventanas de debate como la presente podrían, esperamos, mejorar las vías de cooperación y de interpretación de múltiples realidades sociales.
Veamos lo que da de sí esta apuesta. Iniciamos la andadura.
